Gusto, sugerencia, impersonalidad, todas estas características están presentes en los poemas de esta selección. Se trata, ya lo dice su subtítulo, de poesía amorosa y en ella aparecen, como en un abanico, sus más diversos estados: el despertar del deseo en una adolescente, la confesión todavía plena de añoranza de una anciana; la mirada inicial que entreabre las puertas del cielo; el infierno de los celos; la dolorosa ausencia del amante, la celebración de los cuerpos y la consumación sexual, sin que falten las delicias de los encuentros secretos… Los lectores de estos Poemas de amor de la antigua India coincidirán conmigo al descubrir en ellos la energía y la frescura de una tradición poética milenaria que llega hasta nosotros como la buena noticia de esta mañana.Jorge Esquinca