Las palabras no son aquí ornamento ni simple desahogo:son raíz, abrazo y espejo. Pepa Godoy nos ofrece un terri-torio donde la poesía se vuelve camino de vida, un espaciodonde caben la ternura, la pérdida, la rebeldía y la alegríade lo cotidiano.Estos versos hablan desde la experiencia y la memoria,pero también desde la esperanza. Son poemas que celebrana los nietos como faros de futuro, que honran a los padres,que agradecen a la amistad y que defi enden con fi rmeza ladignidad y la voz propia. Aquí laten la mujer que aprendióa ser fuerte, la abuela que mira con amor desbordado y lapersona que, sin miedo a mostrarse imperfecta, encuentrabelleza en la autenticidad.Mi refugio en palabras es una invitación a reconocerse:en la sonrisa que disimula el dolor, en las cicatrices invisi-bles que dejan las palabras, en la calma encontrada en lasoledad elegida, en la certeza de que el lujo verdadero estáen lo esencial.Este poemario es un hogar tejido con versos donde cadalector puede sentarse, reconocerse y, quizás, hallar su pro-pio refugio.