Con el propósito de dinamizar y hacer eficiente el proceso de decisión organizacional, en nuestro país y en todo el mundo en las últimas dos décadas se han debatido distintos mecanismos de asignación de fondos públicos a las universidades, tales como fórmulas, contratos de asignación específica o contratos-programa.En ese contexto, este libro se ocupa de dos cuestiones centrales para el interés de los lectores preocupados por los problemas universitarios y para los estudiantes y docentes de los cursos de gestión y política educativa. La primera es si resulta posible que los gobiernos promuevan la mejora y el cambio organizacional de la universidad mediante políticas públicas de financiamiento. Este tema se trata tanto en su dimensión analítica como aplicada, y para ello se recurre a herramientas propias del análisis económico, organizacional y sociológico, destinadas a construir un marco que nos permita comprender la complejidad de la universidad y los instrumentos de política que se aplican. Ese marco se utiliza, posteriormente, para evaluar la eficacia de los ensayos de política en los Estados Unidos, Francia y el Reino Unido.Como no podía ser de otro modo, la Argentina no ha permanecido ajena a lo ocurrido internacionalmente, por lo que en la década pasada se comenzaron a introducir nuevos mecanismos de asignación. Justamente, esto nos lleva a la segunda cuestión que nos ocupa: las consecuencias que tuvo en nuestro país la introducción de dichos mecanismos. Para abordar este tratamiento, además de los aspectos organizacionales específicos, el texto brinda una visión global y de largo plazo sobre la conformación y la dinámica de expansión de nuestra educación superior. En este sentido, además de poner el tema en perspectiva, esta parte del libro constituye per se una visión de largo plazo de nuestros problemas universitarios. 10