PatrickNo sabía qué era más sexy... si la forma en que los trajes de mi jefa se ceñían a sus curvas o cómo dominaba una sala llena de hombres que pensaban que no tenían por qué atender a la mujer al mando.Goldie era un torbellino imparable, y trabajar para ella era divertido. Era lista, ingeniosa y preciosa. Joder, qué preciosa era. Pero ella no veía nada de eso en sí misma. Yo no tenía problema en decírselo, aunque estuviera convencida de que solo estaba tonteando. Sí, lo estaba, pero algún día se daría cuenta de que lo hacía porque la veía como mucho más que mi jefa. Era la mujer que quería en mi vida para siempre.GoldieMe había dejado la piel -y mis curvas- para llegar hasta donde estaba. Convertirme en la jefa y llevar las riendas a mi manera. No fue fácil, sobre todo siendo madre soltera. Pero llegué a donde quería estar.No podía, y no pensaba, arriesgar mi reputación y mi carrera por un rollo con mi asistente. Por muy mono que fuera. Sí, mono, porque Patrick era catorce años más joven que yo. Yo tuve a mi hijo cuando tenía su edad. Estaba casada. Planeaba un futuro... un futuro que nunca llegó. No pensaba robarle lo mismo, por muchas veces que me dijera que todo lo que quería en su futuro era a mí.