La obra que hoy tienes en tus manos, querido lector, sintetiza más de 60 años de existencia que quiero compartir contigo, tus allegados o tus seres queridos. O si lo quieres ver así, es una antología que condensa mis experiencias en el mundo, los retos que he superado y mis teorías sobre la realidad, la amistad, la educación, el amor y la nada. La idea es que por medio de ella comprendas o, si es del acaso, reconozcas que la vida es en sí misma un desequilibrio constante que solo por nuestra voluntad puede hallar el equilibro que necesita y la paz que merece. En este recorrido los caminos que te ofrezco son dos. El primero lo he llamado Desequilibro Humano en prosa y el segundo Desequilibro humano en verso. Si bien los apartados difieren en estilo y composición, su finalidad es la misma: mostrarte, repito, que la existencia es una constante búsqueda de tranquilidad, aceptación y lucha. ¿Cuál prefieres, prosa, verso o prosa y verso? La respuesta solo la tienes tú. Sin embargo, debo señalar que estoy completamente seguro que lograrás encontrar valor a estas páginas que son una extensión espiritual, una muestra de mi filosofía y un obsequio que he preparado para los más jóvenes, no tan jóvenes, amigos, personas íntimas, conocidos y amores. Como decía el célebre ex profesor de administración en la Universidad de Nueva Orleans, Michael LeBoeuf, “Perder el dinero es eso: perder dinero. Mas, perder el tiempo significa perder tu vida”.