“La frontera entre la autoficción y el diario íntimo es apenas una línea de niebla, porque quien los escribe no llega a la palabra fin”, dice a sus ochenta y siete años Alicia Dujovne Ortiz, con treinta libros publicados, algunos de ellos bestsellers mundiales traducidos a más de veinte lenguas. Difícilmente un escritor puede afirmar cuál será su novela final, pero sí puede decir, como en el caso de Aguardiente, cuál es su novela definitiva. Recluida por voluntad propia, durante una década, a partir de sus setenta años, ’en la más exquisita soledad” en una casa de la campiña francesa, Dujovne Ortiz recrea en Aguardiente, con la espontaneidad que le es propia y la sinceridad de los años, a Aicila, uno de los personajes internos que pueblan su memoria. Así reviven los fantasmas de la saga familiar que dialogan con un presente en la naturaleza, observado con detenimiento y expresado con una escritura vivaz y poética a la que no le falta el humor.En Aguardiente Dujovne Ortiz encuentra el equilibrio y el cierre perfecto de una trilogía autobiográfica que empezó con El árbol de la gitana, publicada inicialmente por Gallimard en 1991. Una trilogía que Equidistancias dio a conocer en 2023 bajo el título unificador de Andanzas, pero cuya última novela exigía la nueva vida que la autora ha sabido brindarle en esta edición individual.