Este libro es una recopilación de reflexiones del autor que abarcan poco más de la última década hasta nuestros días, donde se trata de trasladar y documentar en todo el relato las circunstancias sociales y políticas de nuestra historia más reciente. Son reflexiones que, aunque parecieran independientes, tienen un hilo conductor claro: la necesaria convivencia en paz, y cómo los poderes del Estado son capaces de retorcer la ley en detrimento de la igualdad, de los derechos constitucionales y, por tanto, de la paz social. Cuando transcurridos unos años abrimos el álbum de fotografías familiar, no deja de asombrarnos que todo lo vivido nos ha dejado un poso que es difícil olvidar; el disco duro del cerebro nos retrotrae a épocas remotas, pero que vividas intensamente pareciera tenerlas aquí y ahora. En este caso, de la lectura del libro pudiera sacarse la conclusión contraria: lo sucedido en tan corto periodo inmediato de tiempo pareciera acontecido en una inmensidad de años en los que no terminamos de reconocernos. La profesión de jurista del autor hace que denuncie la violación de la norma legal para acomodarla al cuerpo del poderoso como un traje de neopreno, adaptado a sus exigencias, y en bastantes ocasiones sin el mayor rubor. La falta de interés por todo lo público en los nuevos tiempos, aderezado con la desinformación de algunos medios de comunicación y el exceso de ideología, nos retrotraen a una sociedad de castas en la que el poderoso manda y dispone a su antojo, y el ciudadano sumiso obedece y paga.