Alonso ha tenido un día horrible, y no demasiado sobrio, lo remata confundiendo una extraña web con un portal de búsqueda de empleo. En apenas unas horas será llevado a una enorme nave estelar donde le equiparán y enseñarán a defender los designios de la Unión de Civilizaciones. Pronto tendrá que cuestionárselo todo y buscar el modo de sobrevivir junto a sus extraños compañeros de pelotón, que como si fuesen los extras de una space opera, son expuestos por toda la Galaxia a demenciales peligros que ni el Capitán Zurlius ni el resto de oficiales, considerarían encarar. Comprobará que el ejército de la Unión de Civilizaciones es clasista, crea más problemas de los que soluciona, y apenas valora la vida de los soldados de bajo rango… con excepción de la bellísima oficial Zaliar que parece valorar sus originales ocurrencias.