El oscuro secreto que explica la prevalencia de ese cagarro humano de Donaldihno Trump en el trono del mundo es que a los norteamericanos les divierte, y es posible que al resto del mundo también. Pese a la incertidumbre o al miedo, les entretiene, les “agarra por el coño”, como él mismo dijo que hacía con las mujeres. Este libelo satírico refleja los sobresaltos, la montaña rusa a que este imbécil redomado nos ha sometido desde hace ya una década. Como ello no tiene ni la más remota idea de historia, cree que va a formar parte de ella con honores.Se muere por nuestra atención, así que aquí se la damos con creces.