Hacia una pedagogía de la dicha es un ensayo crítico que entrelaza neurociencia, pedagogía, filosofía materialista e inteligencia artificial para desmontar uno de los grandes mitos educativos contemporáneos: que el aprendizaje puede florecer al margen de la desigualdad social. El libro sostiene que no existe educación de calidad sin justicia material, y que la pobreza, el hambre, la violencia y la precariedad no solo afectan trayectorias escolares, sino que modelan la biología misma del cerebro. Desde una perspectiva crítica de la neuroeducación, el texto denuncia la charlatanería pedagógica, la falsa innovación y el mal uso ideológico de la IA como simulación educativa. A lo largo de tres capítulos, se analiza la escuela como espacio de reproducción de la desigualdad, de disciplinamiento y de despojo simbólico, pero también como un territorio posible de resistencia. Frente a la pedagogía del miedo, la obediencia y el aburrimiento, el libro propone una pedagogía del cariño, la dignidad y la comunidad, entendiendo el vínculo humano como condición neurobiológica y política del aprendizaje.