El eco de los olivos no es solo el relato de una España herida y hambrienta en 1940; es el testimonio de una fe inquebrantable a través de la odisea de Luisa y Abel.Acompañarlos en esta novela es sentir la tensión del hilo rojo del destino, un lazo que se tensa entre los lujos de Madrid y las miserias de la posguerra en la campiña cordobesa, resistiéndose a romperse a pesar de la distancia o la tiranía de hombres como el Marqués de la Merindad, quien cree poseer no solo la tierra, sino las vidas que la habitan.Olviden las frías fechas históricas. Este es un viaje al barro, al sudor y a la esperanza de quienes solo poseían una promesa bajo el sol implacable que abrasa la tierra. Es una invitación a preguntarse si el destino está escrito o si somos nosotros quienes obligamos a las piezas a encajar.Pasen, lean y escuchen, porque bajo el cielo azul de Andalucía los olivos todavía tienen mucho que contar. 10