El organismo opera a través de una red de sistemas y la relación o conexión cerebro-corazón es un sistema fascinante. Esta relación ha cautivado a científicos y filósofos, y hoy sabemos que ambos órganos están en comunicación continua. En la Introducción se comenta cómo esta conexión ha ido adquiriendo importancia médica y científica y que su funcionamiento tiene gran impacto en nuestra salud. En el apartado 2 se comenta que, en condiciones normales, el cerebro se conecta con el corazón principalmente a través del sistema nervioso autónomo (fibras eferentes) y el eje neurohormonal, mientras que el corazón se conecta con el cerebro a través de la circulación cerebral y sistema nervioso autónomo (fibras aferentes) En el apartado 3 se aborda las consecuencias de las enfermedades cerebrales sobre el corazón y posteriormente las consecuencias de las enfermedades cardiacas sobre el cerebro, remarcando la importancia de las enfermedades cardiovasculares y cuando enferma el cerebro, con frecuencia también enferma el corazón y, viceversa, cuando enferma el corazón, también suele enfermar el cerebro. El apartado 4 señala que la conexión cerebro-corazón es diferente en mujeres y varones.