Prácticamente todas las culturas contemplaron el paso del sol, de la luna y de los planetas. Fue natural asociarlos a divinidades por sus brillos y sus viajes entre las estrellas. Por lo mismo, también fue natural pensar que el espacio que habitaban tenía una importancia vital. De los muchos sistemas utilizados para registrar el camino del Sol y de los planetas en el cielo, uno de los más influyentes fue el de las constelaciones del zodiaco, que se originaron en Babilonia y que hasta nuestros días se utiliza después de haber pasado por diferentes culturas y cosmovisiones.En este libro encontrarás las historias que dieron vida a estas constelaciones y verás la forma que toman cuando se levantan por el horizonte desde Atacama, uno de los principales sitios de observación astronómica del hemisferio sur. 4