Dicen que las heridas más profundas ocurren en silencio. En las voces que no escuchamos, en los gestos invisibles, en los sueños guardados entre lo que duele y lo que esperamos. Mi nombre es Carla, y esta es mi historia: una historia de grietas, de noches en vela, de lágrimas y de silencios, pero también del despertar de un amor que empieza en uno mismo.