Alina nació marcada por el agua. Desde Villa Gesell, ese territorio donde el mar parece respirar junto a sus habitantes, su vida se despliega como una corriente imprevisible: a veces calma, a veces desbordada, siempre intensa.En esta novela, el autor construye la vida imaginaria de una mujer auténtica, sensible y contradictoria, cuya relación con el agua se vuelve casi sagrada. Ríos, estuarios, mares y ambientes húmedos acompañan sus decisiones, sus pérdidas, sus impulsos y sus misterios. Lo que comienza como una fascinación íntima se transforma en una fuerza capaz de empujarla hasta el borde de lo razonable.Alina es única, pero también profundamente humana. En sus experiencias, el lector reconocerá ecos de la vida real: hechos insólitos, emociones extremas y situaciones que parecen ficción, aunque podrían surgir de cualquier noticia cotidiana. Su historia invita a sumergirse, no solo en paisajes de agua, sino en una sensibilidad que despierta los sentidos y deja una huella persistente.Una novela envolvente, atmosférica y profundamente sensorial sobre el destino, la obsesión y aquello que fluye dentro de nosotros incluso cuando creemos estar quietos. 10